Esta fotografía fue tomada por la talentosa Kate Murray. Ella ha tomado muchas fotografías a lo largo de su vida, pero esta es una de las que más la han marcado por la historia que hay detrás de la misma. 

La personas que salen en la foto son una madre y su hijo recién nacido. Pareciera ser una foto muy común en estos días, pero si te fijas en el pecho izquierdo de la mujer, notarás el por qué esto es tan especial. 

La madre fue diagnosticada con cáncer cuando tenía 20 semanas de gestación. Ella se enteró cuando se acercó a uno de los centros de la fundación para planear un parto natural en el agua. 

Ella notó un bulto sospechoso en una de sus mamas. Al confirmarse y luego del diagnóstico fue sometida a una mastectomía en uno de sus pechos. Luego, comenzó con sesiones periódicas de quimioterapia.

 Finalmente, cuando iba por la semana 36 de embarazo, le realizaron un parto inducido. A pesar de todos sus miedos, el niño nació completamente sano.

Y ese es el momento retratado, el momento donde una madre que había luchado por su hijo y por su vida, finalmente lo podía sostener en brazos. 



¿Acaso no es hermoso?


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Fuente: NoLoCreo